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Problemas financieros y absorciones empresariales
Los problemas financieros de los años ochenta paralizaron el proyecto que ambicionaba llegar hasta Madrid por Vilanova i Valls, aunque una parte de las instalaciones de Vilanova ya se habían construido y se mantuvo la reserva de espacios, una provisión que posibilitaría su futura expansión.
A la vista de las dificultades de todo tipo, la Compañía de los Directos fue absorbida por la de Tarragona a Barcelona y Francia (TBF). Entre 1886 y 1898 esta sociedad amplió algunas instalaciones dedicadas a funciones de mantenimiento, varios muelles cubiertos y descubiertos para la carga de carbón y dos aguadas para abastecer a las locomotoras. Con la siguiente absorción por la gran Compañía Ferroviaria de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA) se acabó de configurar el Depósito de locomotoras de vapor de Vilanova i la Geltrú y las naves del “recorrido”. En 1926 el conjunto completo de edificaciones ferroviarias aparece ya recogido en un plano de MZA.
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