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El congreso MOROP y las primeras actuaciones
La génesis del museo partió de una iniciativa de La Asociación de Amigos del Ferrocarril de Barcelona en septiembre de 1972. Con motivo de la celebración en la capital catalana del XIX Congreso de Modelistas Europeos del Ferrocarril (MOROP) se quiso reunir en Vilanova i la Geltrú una exposición significativa de locomotoras de vapor. La razón de elegir este enclave era la existencia del antiguo depósito de locomotoras de vapor en la capital del Garraf –cerrado desde 1967-, que permitía disponer de un puente giratorio, un depósito de agua y una rotonda para guardar las máquinas. A su vez, también se consideró la larga tradición ferroviaria de esta localidad catalana.
Celebrado el Congreso, los vehículos quedaron apartados y las edificaciones cerradas desde 1972 hasta 1980, año en el que los diferentes organismos públicos implicados (RENFE, Generalitat y Ayuntamiento) se interesaron en la creación de un Museo del Ferrocarril en Cataluña. Después de años de conversaciones, acuerdos y desacuerdos, la apertura al público no tuvo lugar hasta el año 1990, sin haber conseguido alcanzar un modelo de gestión compartida.

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